Ensayos Cadrete S.C.

Muchas cosas buenas en el I Festival de Rock Villa de Cadrete, del pasado 29 de Noviembre. Sí, fueron más las cosas que los asistentes al concierto….
Cuatro gotas venidas del cielo amenazaron la velada pero, afortunadamente, los últimos rayos de sol de la tarde las secaron. Partidos de futbolín, risas, bocadillos y, sobre todo, un frío intenso de los que no se olvidan. El escenario lucía con un magnífico equipo de sonido (El Cobijo S.C) mientras en la iglesia había menos gente que en el concierto. Entonces tres bandas nos hicieron entrar en calor, aunque solo fuera durante el tiempo que estuvieron sobre las tablas.

Y había una vez… un circo que alegraba siempre el corazón.Eso fue lo que hicieron los encargados de abrir el festival: El Caballo del Malo. Rabia y risa, lágrima y carcajada, lucha y chiste, y, sobre todo, punk rock en estado puro, del que no nos cansaremos de escuchar en la vida. Gran circo el de El Caballo del Malo.

Ladies and Gentelmen!!! con todos ustedes!!! … Big Head Down. Podríamos decir que vuelven de su exitosa gira mundial, pero no. Vuelven de su intensa gira por los yesos de Juslibol. Nos volvieron a recordar que su Psycophonies from Nature sigue en forma, que no se les ha olvidado tocar lo más mínimo, que siguen con la misma fuerza que les ha caracterizado siempre, aunque el frío hizo estragos en el público. Lamentablemente, durante la actuación de los maños había mas gente perdiendo el tiempo viendo fútbol en la televisión que escuchando a esta impecable banda. Esperamos su próximo concierto con ansia.

Un, dos, tres, cuatro, zinco, seis, siete, güeito, nueu… Una vez más vimos a la metalizada banda Ulut. Como decíamos al principio, y ellos nos recordaron, se vinieron a Cadrete a ensayar sus contundentes nuevos temas, amén de a recordarnos su primer trabajo. Como el Madriz perdía en la caja tonta, la gente se animó y pidió más y más. Dani El Malo les echó una mano en su última canción que emulaba a aquel famoso trío de Seattle.

Una pena el frío, una pena la escasa asistencia, una pena las “decoraciones” que nos encontramos por el pueblo, pero una inmensa alegría juntarnos por ahí unos cuantos amigos a pasar un divertido y frío sábado de noviembre.