El próximo 28 de Abril de 2016 llega el esperado nuevo trabajo de los niños raros de la casa ‘magofermin’.

Agitados por la ilusión, el engaño, la burla. Hurgando entre la aclamación, la competición y las ambiciones exaltadas habituales en la posmodernidad. Picore ha sumido una constelación de supuestos y posibilidades en el charco de su quinto álbum de estudio. Supuestos y posibilidades que son, todos ellos, políticos, poéticos, conceptuales y, ante todo, musicales. Si no olvido bien se articula a base de exquisitos azotes rítmicos y estructuras con raíces que vienen de más allá del rock, en un valiente espectro de tensiones armónicas.

El quinteto de Zaragoza – Thomas House vive en Brighton – es uno de los combos más aplastantes del panorama estatal. Desde hace ya dos discos, su aversión al acomodo les ha empujado a un subsuelo muy apartado de la media ‘alternativa’. Han despejado el camino sin concesiones, componiendo canciones maravillosamente complejas y esquivas, agujereando su propio sonido para poder respirar.

Como en sus discos anteriores, los siete temas incluidos en Si no olvido bien siguen evitando tratar al oyente como si fuese idiota, una empresa en absoluto reñida con cuestionar los ángulos, vértices o pliegues que forman el conjunto de nuestros actos. ¿Qué hacer con tanto cartón prensado?

Por citar, Valores fuera arroja una distopía colonial de razas y clases, Ya nos hemos reído bastante remueve la violencia latente en cada juego de palabras y Deus ex chapuza cuestiona una guerra de fines y medios que rebotan de pantalla en pantalla. En el rompecabezas sonoro que supone cualquier disco de Picore, ese mensaje-parte-del-todo (en voz casi off, fuera de plano) es nuestro guía, nuestro serpa, la cintura del funambulista que abrazamos cuando miramos de reojo hacia abajo.

Si no olvido bien expone un sorprendente pero – y esto es lo difícil – para nada forzado reto de inflexiones formales: Sobre polirritmias juguetonas (las alegrías en Dolores y cálculos), abriendo particiones impredecibles (los 5/3 y 3/4 de Una nocturna), con el énfasis en la dominante – inquebrantable marca de la casa, en la mayoría de temas – o mediante exageraciones armónicas, casi irónicas (En conserva, todo acordesmayores excepto uno).

El disco se cierra con una mirada al cercano Este: Montañas, una canción anti-occidental sencillamente hermosa. Siete minutos de un sutil y paciente crescendo que formula dos preguntas definitivas:

¿Habrá forma más dócil de caer? ¿Dónde están ustedes?

A modo de playlist:

cover 30001 . Valores fuera

02 . Ya nos hemos reído bastante

03 . Deus ex chapuza

04 . Dolores y cálculos

05 . Una nocturna

06 . En conserva

07 . Montañas

Estos son ellos:

Libi García, bajo. Daniel Jiménez, voz. Pablo

Jiménez, batería. Cristean Barros y Thomas House, guitarras y sintes

Textos, Daniel Jiménez

 

Grabado por Cristean Barros y mezclado con Joe Goldring en Puk, Zaragoza.

Masterizado por Javier Roldón en Vacuum,

Zaragoza Artwork: Münster, Dani Rabaza

R48 LP y digital

Contratación, pclu-zaragoza@hotmail.com

Promo, dani@repetidordisc.com www.repetidordisc.com